domingo, 14 de noviembre de 2010

El paisajista



El paisajista es un antiquísimo relato de la antigua China.
Hay innumerables versiones que han pasado por vía oral generación tras generación. Aquí les ofrecemos una de ellas:

Un pintor de mucho talento fue enviado por el emperador a una provincia lejana, desconocida, recién conquistada, con la misión de traer imágenes pintadas. El deseo del emperador era conocer así aquellas provincias.
El pintor viajó mucho, visitó los recodos de los nuevos territorios, pero regresó a la capital sin una sola imagen, sin siquiera un boceto.
El emperador se sorprendió, e incluso se enfadó.
Entonces el pintor pidió que le dejasen un gran lienzo de pared del palacio. Sobre aquella pared representó todo el país que acababa de recorrer. Cuando el trabajo estuvo terminado, el emperador fue a visitar el gran fresco. El pintor, varilla en mano, le explicó todos los rincones del paisaje, de las montañas, de los ríos, de los bosques.
Cuando la descripción finalizó, el pintor se acercó a un estrecho sendero que salía del primer plano del fresco y parecía perderse en el espacio. Los ayudantes tuvieron la sensación de que el cuerpo del pintor se adentraba a poco en el sendero, que avanzaba poco a poco en el paisaje, que se hacia más pequeño. Pronto una curva del sendero lo ocultó a sus ojos. Y al instante desapareció todo el paisaje, dejando el gran muro desnudo.
El emperador y las personas que lo rodeaban volvieron a sus aposentos en
silencio.




sábado, 13 de noviembre de 2010

En busca de la verdad



El demonio conversaba con sus amigos, cuando percibieron que un hombre se agachaba para recoger algo del suelo.
-Este encontró un pedazo de la Verdad –dijo el demonio.
Los amigos se quedaron preocupadísimos. Un pedazo de la Verdad podría salvar el alma de aquel hombre –y sería uno menos destinado al infierno. Pero el demonio continuaba imperturbable, contemplando el paisaje.
-No os preocupéis. ¿No imagináis lo que va a hacer con este pedazo? Como siempre, creará una nueva secta. Y conseguirá que más personas se alejen de la Verdad total.

Krishnamurti

jueves, 7 de octubre de 2010

Presentación de la revista RAM

viernes, 27 de agosto de 2010

Minos y el laberinto

Les transcribo uno de los artículos que escribí para el primer número de RAM en torno al mito del rey Minos y el laberinto de Cnosos. Pero antes veamos de que modo operan los símbolos y el inconciente:
Los mitos y las leyendas están atravesados por la gramática del lenguaje simbólico. Para el psicoanálisis, estos relatos, tiene un valor análogo al de los sueños. Es decir, que son suceptibles de múltiples lecturas, que pueden revelar aspectos ocultos de la personalidad humana. El mito es una de la formas de la literatura y hay quien afirma que todas las piezas de ficción aspiran a convertirse en mitos, en la medida en que son manifestaciones reveladoras del inconciente.

El laberinto más famoso de la historia es el de Creta, en Grecia. Cuentan que el rey Minos quería ocultar al Minotauro, monstruo mitad toro, mitad hombre, fruto de la relación entre su esposa Pasifae y un toro blanco, y con ese fin lo mandó a construir aproximadamente en el segundo milenio antes de Cristo.
Dédalo, el más extraordinario inventor por aquellos tiempos, no tardó en concebir los planos que maravillarían al rey. En su construcción intervinieron centenares de hombres y muchos de ellos murieron durante la obra.
Cuenta la leyenda que el rey cretense intentó burlar a los dioses quedándose para si al singular toro blanco que debía dar en sacrificio a Poseidón. A cambio, entregó otro de menor rango. Curiosamente, con el tiempo, ese mismo toro blanco, despertaría en su esposa, una alocada pasión de la que nacería ese ser abominable que lo llenaría de humillación durante el resto de su vida.
Cabe mencionar que no son pocos los que ven en esta serie de hechos desafortunados una ironía de los dioses a quienes como todos saben no les gusta ser engañados por los hombres.

RAM 01 Literatura, arte y espiritualidad (la revista de nuestro taller)

domingo, 11 de julio de 2010

Inspiración esquiva



Donde están
palabras, palabritas, palabrejas.
Por qué
están esquivas y muy escondiditas
más bien juguetonas.
Las quiero encontrar,
no quiero ser cruel
y tratarlas mal.
Por qué justo hoy
se mofan de mi,
queridas y adoradas mías
quedense conmigo
y habre de conducirlas por senderos mágicos.

Marta Luisa Rubio

lunes, 21 de junio de 2010

Estaciones

Las estaciones han sido diversamente representadas en las artes: la primavera por un cordero; el verano por un dragón escupiendo llamas; el otoño por cuernos de la abundancia desbordantes de frutos; el invierno por una salamandra, etc. La sucesión de las estaciones, como la de las fases de la luna, escande el ritmo de la vida, las etapas de un ciclo de desarrollo: nacimiento, formación, madurez y declive; ciclo que conviene tanto a los seres humanos como a sus sociedades y sus civilizaciones. Ilustra igualmente el mito del eterno retorno. Simboliza la alternancia cíclica del empezar de nuevo.

sábado, 5 de junio de 2010

En busca de la diosa


"¿Cuál es la utilidad o la función de la poesía en la actualidad" es una pregunta no menos difícil porque la hagan desafiantemente tantas personas estúpidas o la respondan apologéticamente tantas personas tontas. La función de la poesía es la invocación religiosa de la Musa; su utilidad es la experiencia de exaltación y de horror mezclados que su presencia excita. ¿Pero "en la actualidad"? La función y la utilidad siguen siendo las mismas; sólo la aplicación ha cambiado. Ésta era en un tiempo una advertencia al hombre de que debía mantenerse en armonía con la familia de criaturas vivientes entre las cuales había nacido, mediante la obediencia a los deseos del ama de casa; ahora es un recordatorio de que no ha tenido en cuenta la advertencia, ha trastornado la casa con sus caprichosos experimentos en la filosofía, la ciencia y la industria, y ha traído la ruina a sí mismo y a su familia. La "actual" es una civilización en la que son deshonrados los principales emblemas de la poesía. [...] En la que la Luna es menospreciada como un apagado satélite de la Tierra y la mujer considerada como "personal auxiliar del Estado". En que el dinero puede comprar casi todo menos la verdad y a casi todos menos al poeta poseído por la verdad.

Robert Graves en La Diosa Blanca
Técnica-Expresión-Danza-Epifania

Las cuatro etapas del desarrollo artístico





Mi foto
Julio Recloux, escritor argentino, nació en Buenos Aires en 1965. Cursó estudios de psicología en la Universidad Nacional de Mar Del Plata y de Castellano, Literatura y Latín en el Instituto Superior del Profesorado Dr. Joaquín V. González. Ha sido alumno de Silvia Plager quien lo formó como escritor y coordinador de talleres literarios. Fundó el suyo en abril de 1999. Trabajó, más tarde, también, para la Secretaria de Cultura de la Nación, coordinando talleres en Capital Federal y en la provincia de Buenos Aires. Estudió la psicología de Carl Jung y la obra de Joseph Campbell. Como narrador, ha publicado junto a Ana Quiroga y otros colegas en el 2004 el libro Cuentos al oído de Buenos Aires, editado por la Secretaria de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En el 2010, publicó la primera antología de su taller bajo el título: Confabulatores Nocturni. Luego, en 2012 Fantasías elementales y La maquinaria del atrapasueños (Ediciones Nueve Puntas). Actualmente dirige el sello Ediciones Nueve Puntas, escribe en la sección literaria de la revista Uno Mismo y trabaja con sus alumnos en forma privada dictando clases individuales y grupales.