La luna gobierna sobre las aguas. No importa si se trata de lluvias, ríos o mares abundantes en peces. Ella marca un ritmo, un pulso constante; un abrir y cerrar, un perpetuo aparecer y desaparecer. Tal vez por eso se habla de ella como un ícono de la resurrección de las almas. Su influjo actúa sobre todo lo que fluye, como la circulación de la sangre, la cicatrización de una herida, el crecimiento del pelo o las plantas. Por su ciclo de veintiocho días está asociada a la mujer y por lo tanto a la fertilidad. Y se sabe que también incide sobre los alumbramientos.
La gente del campo sigue muy de cerca los ciclos lunares sobre todo antes de sembrar o cosechar los frutos de la tierra. La luna también se asocia con los espejos porque su fuego es el reflejo del sol. Se dice que Pitágoras tenía uno mágico que ante la luz lunar mostraba el porvenir. Hay algo inefable en la luna que desde siempre ha despertado nuestra imaginación, inspirando a los poetas. Hay en este cuerpo celeste un halo de eterno retorno que acaso lo hace resplandecer muy especialmente entre todos los arcanos.
martes, 7 de diciembre de 2010
Regina Coeli
domingo, 14 de noviembre de 2010
El paisajista
Hay innumerables versiones que han pasado por vía oral generación tras generación. Aquí les ofrecemos una de ellas:
Un pintor de mucho talento fue enviado por el emperador a una provincia lejana, desconocida, recién conquistada, con la misión de traer imágenes pintadas. El deseo del emperador era conocer así aquellas provincias.
El pintor viajó mucho, visitó los recodos de los nuevos territorios, pero regresó a la capital sin una sola imagen, sin siquiera un boceto.
El emperador se sorprendió, e incluso se enfadó.
Entonces el pintor pidió que le dejasen un gran lienzo de pared del palacio. Sobre aquella pared representó todo el país que acababa de recorrer. Cuando el trabajo estuvo terminado, el emperador fue a visitar el gran fresco. El pintor, varilla en mano, le explicó todos los rincones del paisaje, de las montañas, de los ríos, de los bosques.
Cuando la descripción finalizó, el pintor se acercó a un estrecho sendero que salía del primer plano del fresco y parecía perderse en el espacio. Los ayudantes tuvieron la sensación de que el cuerpo del pintor se adentraba a poco en el sendero, que avanzaba poco a poco en el paisaje, que se hacia más pequeño. Pronto una curva del sendero lo ocultó a sus ojos. Y al instante desapareció todo el paisaje, dejando el gran muro desnudo.
El emperador y las personas que lo rodeaban volvieron a sus aposentos en
silencio.
sábado, 13 de noviembre de 2010
En busca de la verdad

El demonio conversaba con sus amigos, cuando percibieron que un hombre se agachaba para recoger algo del suelo.
-Este encontró un pedazo de la Verdad –dijo el demonio.
Los amigos se quedaron preocupadísimos. Un pedazo de la Verdad podría salvar el alma de aquel hombre –y sería uno menos destinado al infierno. Pero el demonio continuaba imperturbable, contemplando el paisaje.
-No os preocupéis. ¿No imagináis lo que va a hacer con este pedazo? Como siempre, creará una nueva secta. Y conseguirá que más personas se alejen de la Verdad total.
Krishnamurti
sábado, 5 de junio de 2010
En busca de la diosa
"¿Cuál es la utilidad o la función de la poesía en la actualidad" es una pregunta no menos difícil porque la hagan desafiantemente tantas personas estúpidas o la respondan apologéticamente tantas personas tontas. La función de la poesía es la invocación religiosa de la Musa; su utilidad es la experiencia de exaltación y de horror mezclados que su presencia excita. ¿Pero "en la actualidad"? La función y la utilidad siguen siendo las mismas; sólo la aplicación ha cambiado. Ésta era en un tiempo una advertencia al hombre de que debía mantenerse en armonía con la familia de criaturas vivientes entre las cuales había nacido, mediante la obediencia a los deseos del ama de casa; ahora es un recordatorio de que no ha tenido en cuenta la advertencia, ha trastornado la casa con sus caprichosos experimentos en la filosofía, la ciencia y la industria, y ha traído la ruina a sí mismo y a su familia. La "actual" es una civilización en la que son deshonrados los principales emblemas de la poesía. [...] En la que la Luna es menospreciada como un apagado satélite de la Tierra y la mujer considerada como "personal auxiliar del Estado". En que el dinero puede comprar casi todo menos la verdad y a casi todos menos al poeta poseído por la verdad.
Robert Graves en La Diosa Blanca
jueves, 11 de marzo de 2010
La dinastia Tang
viernes, 19 de febrero de 2010
ESCUELAS DE POETAS

Cuentan que existió hace siglos en Asia Menor una cofradia de poetas que recopilaban canciones y leyendas que transmitian oralmente de generación en generación. A ellos debemos, por ejemplo, entre otras tantas, las historias de las Mil y Una Noches. Pero se sabe que, incluso, el más antiguo y misterioso de los poemas, el de Gilgamesh, llegó hasta nosotros casi sin alteraciones, gracias al trabajo de está antigua tradición literaria.
En todo el mundo y en todos los centros de cultura, a lo largo del tiempo, han existido escuelas de poetas que han puesto su talento y su inspiración al servicio de altos ideales, con el anhelo de sembrar una influencia positiva en el mundo, capaz de iluminar no sólo a los hombres de su tiempo, sino también a los de las futuras generaciones.
Desde los primeros narradores de la Europa paleolítica, que contaban historias alrededor del fuego, pasando por los aedos en Grecia; y los juglares de la Europa medieval o los chamanes del Mexico antiguo, han existido estas asociaciones y creemos que siempre existirán porque, como nadie ignora, no sólo de pan vive el hombre y así como se necesita el aire para respirar y agua para calmar la sed, necesitamos buenos poetas para que nos cuenten sus historias.
viernes, 4 de julio de 2008
"Dios ha muerto" (La Libertad de un Mundo Desconsolado)
Si hay un instante en la Historia de la Humanidad en el que alguien se atreve a asumir terriblemente la libertad, este instante es cuando el profesor Nietzsche grita a todos los vientos “¡Dios ha muerto!” ¿Qué quiere decir “Dios ha muerto”? No, no es que Dios nunca haya existido –ni siquiera es que no existe. Murió. Estaba vivo y murió. ¿Murió del todo? Sí en nuestra alma, en el Alma de la Historia del Hombre. Es probable que siga vivo y coleando por allí afuera, revoloteando por todas partes, pero en el alma del hombre, ya no se siente.
Y resulta que alguien tenía que hacerse cargo de esa muerte y afrontar la pérdida. Porque sino se termina el crecimiento. Si a un hombre se le muere el padre y el hombre sigue pensando que su padre está vivo ahí, de carne y hueso, y el hombre no hace nada por sí mismo y cree que el padre sigue encargándose de él, es evidente que este hombre no quiere crecer ni ser libre. Nietzsche gritó a los hombres: ¡Dios murió! ¡Háganse cargo, viejo! Háganse cargo de esa pérdida porque sino va a costar caro. Les gritó a los hombres: ¡Son libres! ¿No aman la libertad? ¿Qué les pasa? ¿Tienen miedo? ¡Yo también! Ese Dios era un consuelo ante el abismo de verse solo, terriblemente solo. Y él no lo quiso como consuelo. Él lo quería como verdad o nada. Y un consuelo no fue para él una verdad. Y por eso la verdad, para Nietzsche, es algo tragiquísimo y sólo el arte puede salvarnos; el arte de consolarnos.
Hay un hueco enorme en nuestras almas para nosotros que se nos ha muerto Dios. Y ese hueco es nuestra libertad, nuestra herida abierta, nuestra sangre creadora.
“(…) El loco los encaró y, clavándoles la mirada, exclamó: “¿Dónde está Dios? Os lo voy a decir. Le hemos muerto; vosotros y yo, todos nosotros somos sus asesinos. Pero ¿cómo hemos podido hacerlo? ¿Cómo pudimos vaciar el mar? ¿Quién nos dio la esponja para borrar el horizonte? ¿Qué hemos hecho después de desprender a la tierra de la cadena de su sol? ¿Dónde la conducen ahora sus movimientos? ¿Adónde la llevan los nuestros? ¿Es que caemos sin cesar? ¿Vamos hacia delante, hacia atrás, hacia algún lado, erramos en todas direcciones? ¿Hay todavía un arriba y un abajo? ¿Flotamos en una nada infinita? ¿No persigue el vacío con su aliento? ¿No sentimos frío? (…) ¡Cómo consolarnos, nosotros, asesinos entre los asesinos! Lo más sagrado, lo más poderoso que había hasta ahora en el mundo ha teñido con su sangre nuestro cuchillo. ¿Quién borrará esa mancha? ¿Qué agua servirá para purificarnos? (…)”
FRIEDRICH NIETZSCHE, La Gaya Ciencia, Libro Tercero, Parágrafo CXXV: El loco.
Martin Godino
miércoles, 26 de marzo de 2008
Mitos y lenguaje simbólico - Taller

Objetivos:
Lectura y análisis de mitos griegos que nos permitirán establecer las características discursivas del lenguaje simbólico y su estrecha relación con los procesos oníricos a la luz de los postulados de Freud, Jung y Joseph Campbell.
Programa:
I. El lenguaje olvidado
Naturaleza del lenguaje de los símbolos. Diferencia entre signo y símbolo. ¿Qué es un mito? Sueño y mito: valor simbólico de los mitos. La aventura del héroe: el viaje interior.
II. El panteón griego
Los siete dioses y los siete planetas del mundo antiguo. Naturaleza y hechos de Artemis, Ares, Hermes, Zeus, Afrodita, Crono y Apolo. Análisis de las diferentes imágenes míticas según el lenguaje simbólico.
Mito
El mito se halla relacionado con el discurso metafísico: enuncia por medios poéticos situaciones para las que no tiene respuesta un enfoque científico.
En su forma más primitiva, los mitos solían presentarse como narraciones sobre dioses, héroes o hechos naturales. Para el psicoanálisis, el mito suele tener un valor análogo al que se atribuye a los sueños; en consecuencia, autores como Freud y Jung sostienen que el lenguaje mítico, convenientemente interpretado, revela aspectos ocultos de la personalidad humana y proporciona arquetipos o modelos de experiencia elaborados a lo largo de las múltiples generaciones de nuestra especie. El mito es un elemento muy utilizado en literatura y es posible afirmar que todas las piezas de ficción aspiran a constituirse en mitos, en la medida en que son revelaciones significativas de la naturaleza humana.
Para Joseph Campbell, los mitos y la religión ocultan algunas verdades que mediante el moderno instrumento del psicoanálisis es posible descubrir. Y entiende que ambas disciplinas operan en el orden de una gramática en común: la del lenguaje simbólico.
“En todo el mundo habitado, en todos los tiempos y en todas las circunstancias, han florecido los mitos del hombre; han sido la inspiración viva de todo lo que haya podido surgir de las actividades del cuerpo y de la mente humana. No seria exagerado decir que el mito es la entrada secreta por la cual las inagotables energías del cosmos se vierten en las manifestaciones culturales humanas”.
Las cuatro etapas del desarrollo artístico
- juliocesarrecloux
- Julio Recloux, escritor argentino, nació en Buenos Aires en 1965. Cursó estudios de psicología en la Universidad Nacional de Mar Del Plata y de Castellano, Literatura y Latín en el Instituto Superior del Profesorado Dr. Joaquín V. González. Ha sido alumno de Silvia Plager quien lo formó como escritor y coordinador de talleres literarios. Fundó el suyo en abril de 1999. Trabajó, más tarde, también, para la Secretaria de Cultura de la Nación, coordinando talleres en Capital Federal y en la provincia de Buenos Aires. Estudió la psicología de Carl Jung y la obra de Joseph Campbell. Como narrador, ha publicado junto a Ana Quiroga y otros colegas en el 2004 el libro Cuentos al oído de Buenos Aires, editado por la Secretaria de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En el 2010, publicó la primera antología de su taller bajo el título: Confabulatores Nocturni. Luego, en 2012 Fantasías elementales y La maquinaria del atrapasueños (Ediciones Nueve Puntas). Actualmente dirige el sello Ediciones Nueve Puntas, escribe en la sección literaria de la revista Uno Mismo y trabaja con sus alumnos en forma privada dictando clases individuales y grupales.
